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Programa electoral PSE-EE: Objetivo 9

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Industria, innovación e infraestructura

9.   Industria, innovación e infraestructura

Construir infraestructuras resilientes, promover la industrialización inclusiva y sostenible, y fomentar la innovación.

L@s Socialistas Vasc@s apostamos decididamente por potenciar la industria, buscando el fortalecimiento de los sectores tradicionales donde ya somos competitivos y abriéndonos a nuevos sectores. Tenemos que modernizar nuestro modelo productivo. Nuevos conceptos de industria como la industria 4.0, el smart manufacturing o fabricación inteligente o aspectos tan relevantes como la ciberseguridad han venido para quedarse y cambiar nuestras formas de entender la actividad industrial y los nuevos sectores que fortalezcan el tejido y permitan su diversificación y modernización.

El cambio hacia una economía del conocimiento descansa en el impulso de la I+D+i, elemento clave para el desarrollo de nuevos procesos, nuevas tecnologías y nuevos productos, que han de estar orientados al mercado.

Ese cambio de paradigma hace necesario mejorar la formación de nuestros jóvenes, siendo esta necesidad un punto de partida esencial para nuestro modelo productivo. Pero además, tenemos que dar un paso más hacia la interconexión entre el mundo empresarial y el académico, apoyando procesos de Formación Profesional Dual. Vinculado a ODS 4

Por otra parte, es necesario reforzar nuestra presencia en el exterior, para lo que se necesita mayor esfuerzo en la internacionalización de nuestras empresas. Pero también hay que aumentar su tamaño.


I+D+I para un crecimiento sostenible


La generación y la adquisición de conocimiento es la llave del crecimiento económico y principal motor de competitividad de las empresas. Los capitales intangibles (humano, empresarial, comercial, social, etc.) desempeñan un papel crucial para mantener la capacidad de competir, gracias a unos mayores niveles de productividad.

Por eso, la investigación, el desarrollo tecnológico y la innovación son indicadores claves del potencial de desarrollo económico de un país y condicionantes de su productividad y competitividad, así como un factor determinante para lograr un crecimiento sostenible. Es fundamental para Euskadi disponer de un sistema de ciencia y tecnología dotado de más recursos humanos y financieros, en el que participen coordinadamente la Administración, la Red Vasca de Ciencia y Tecnología, las universidades y las empresas.

Euskadi tiene que invertir más en I+D+i si desea que su economía sea tan fuerte o más que las de sus principales competidores.

La industria vasca ha hecho un gran esfuerzo de internacionalización durante los últimos años, lo que se refleja tanto en las cifras de exportación como en las inversiones en el extranjero. La falta de dimensión de nuestra industria dificulta, por sus costes, la capacidad de emprender proyectos importantes de carácter internacional o las posibilidades de inversión en I+D.

El Gobierno Vasco ha de ayudar a configurar un entorno más amable y atractivo para la implantación en Euskadi de actividades productivas estratégicas. Asimismo ha de ayudar a la implantación internacional de los productos y de las empresas con sede en Euskadi.

El mayor tamaño de la empresa aporta ventajas competitivas, como el menor coste de la financiación, una mayor propensión a la internacionalización, más capacidad innovadora, mayor productividad, etc.

En consecuencia, el incremento de tamaño de las empresas vascas es un reto y prioridad de primer orden para las políticas públicas, que deben remover los obstáculos que están dificultando ese aumento de dimensión y adoptar medidas de estímulo y programas específicos que lo propicien.

Las empresas han de cambiar de clave y adentrarse en un universo colaborativo del que sacarán más rendimiento. Deben aprender a establecer sinergias con empresas que para nada tienen que ver con su actividad, e incluso llegar a acuerdos de colaboración con quienes, a priori, pueden ser su competencia natural.

Euskadi ha destacado siempre por su espíritu emprendedor. Tenemos que seguir generando nuevas empresas, para lo que hay que apoyar fuertemente a los nuevos emprendedores y poner en valor la figura del empresario/a que arriesga e innova en la generación de riqueza y empleo, mediante nuevos productos competitivos, de calidad, innovadores y de alto valor añadido.

L@s socialistas consideramos que el papel de la innovación y el apoyo del capital riesgo a las nuevas empresas son muy importantes para el desarrollo económico de un país, y que la Universidad también debe jugar un papel dinamizador e innovador.

Euskadi tiene un tejido empresarial basado en las pequeñas y medianas empresas, muchas de las cuales son de carácter familiar, que son la principal fuente de empleo del país. Las empresas vascas tienen que poder desarrollar el papel clave que han tenido históricamente en términos de creación de riqueza, empleo y capacidad exportadora.

Las empresas más pequeñas son las que presentan una mayor debilidad y debieran ser objeto de una especial atención por parte de las actuaciones públicas. A su vez, los trabajadores autónomos o por cuenta propia cuentan cada vez con una mayor presencia en una actividad económica. En muchos casos, suponen auténticas micro-empresas que emplean a otras personas, por lo que merecen una atención y apoyo desde los poderes públicos que no siempre han tenido.

Creemos fundamental en nuestra economía que la pequeña empresa y los autónomos y autónomas tengan los medios necesarios para desarrollar su actividad y cuenten con la colaboración del sector público, que promueva y apoye una forma de producir y de organizar la sociedad de forma más justa y sostenible.

La Economía Social es en nuestro país un elemento fundamental si se quiere hablar de una economía de progreso y de distribución de la riqueza, ya que se debe tener presente la aportación que realiza a la creación de riqueza y empleo. Su importancia no se deriva exclusivamente de los factores cuantitativos sino también de los cualitativos.

Por su configuración, funcionamiento democrático y finalidad, se adaptan a la propuesta de empresas socialmente responsables que promueve la Comisión Europea. Al mismo tiempo, su aportación a la cohesión social y al crecimiento sostenible les otorga un papel clave en el propio desarrollo local. Por eso nuestro objetivo es fomentar el crecimiento del sector de la economía social e incentivar la generación de nuevas iniciativas de trabajo asociado y de fomento cooperativo como forma de construcción de nuevas modalidades de democracia económica.

No se puede olvidar al sector servicios asociado a la industria, que aporta valor añadido al tejido productivo y que hay que seguir potenciando, así como sectores estratégicos como el turismo y el comercio.


Un turismo más sostenible y un comercio de proximidad


El turismo y el comercio son dos ámbitos de la actividad económica que tienen importante repercusión en el empleo y creación de riqueza en Euskadi y ofrece unas posibilidades de crecimiento y valor añadido a la imagen y proyección exterior de Euskadi e internamente favorece el desarrollo de los pueblos y ciudades vascas. Dos sectores, turismo y comercio que en Euskadi suponen ya un 17% del PIB. El sector del turismo aporta ya más de 100.000 afiliaciones a la Seguridad Social y el comercio cuenta con 136.000 trabajadores. Suman entre ambos 236.000 afiliaciones, que suponen casi el 25% del empleo en Euskadi.

Resulta clave para el futuro del turismo en Euskadi que orientemos un crecimiento sostenido y sostenible del sector, que apueste por la calidad, que garantice unas buenas condiciones laborales y que dé respuesta a la vocación emprendedora.


L@s Socialistas apostamos por un turismo sostenible en todas sus vertientes:

  • Sostenibilidad medioambiental, con una oferta turística que respete el entorno natural. Y una distribución de los flujos turísticos más proporcionada por el territorio.
  • Sostenibilidad económica, basada en un turismo que apueste por compromisos de futuro y estructurales, y no únicamente por grandes eventos.
  • Sostenibilidad social, para que los beneficios del turismo puedan revertir en la población local.


En este sentido, el sector turístico debe ser capaz de ofrecer un valor positivo para todas las partes involucradas:

  • Para la población local, que debe mejorar su calidad de vida y su confianza en el futuro a través del turismo.
  • Para los inversores, con oportunidades de inversión atractivas y sostenibles.
  • A los turistas, para quienes Euskadi debe ofrecer una experiencia turística excepcional y un servicio de calidad.
  • Y al patrimonio natural y cultural, contribuyendo a su preservación para las futuras generaciones.


Uno de los ejes tractores de nuestro proyecto de desarrollo turístico es la gastronomía, por lo que el sector de la hostelería forma parte indisoluble de este proyecto de gestión. Es primordial promocionar y fortalecer la formación en sala y dignificar y profesionalizar el sector.

Además de motor de actividad, el comercio de proximidad contribuye a la cohesión social y territorial de nuestros pueblos y ciudades, y aportan identidad y singularidad a nuestros barrios.

Es un sector en proceso de reconversión y modernización, que se enfrenta a un escenario de cambios disruptivos muy importantes, ligados a:

  • El desarrollo tecnológico (comercio on line y retos digitales), a los que el sector debe adaptarse pero al que también hay que dotarle de herramientas, unido a mayores recursos y programas específicos de ayuda para la dinamización del comercio en los entornos urbanos con una revisión del impacto de los vigentes, y la competitividad a través de la digitalización.
  • Nuevos entornos de competencia global que obliga a gestionar con márgenes que se estrechan progresivamente.
  • Nuevas tendencias sociales y de comportamiento de las personas consumidoras, que modifican sus hábitos de consumo, que gastan de otra manera y que demandan además de producto, servicios.


Por eso, nos planteamos como principal objetivo promover la mejora competitiva, apoyando la consolidación del comercio vasco facilitando su renovación. Sólo desde la trasformación y mejora competitiva, seremos capaces de hacer de nuestro comercio un sector más atractivo, moderno y sostenible.