31/05/2009
Patxi López está en plena mudanza. Personal, ya que el hijo del sindicalista se traslada a vivir desde la humilde Margen Izquierda al elegante Palacio de Ajuria Enea. Y política, porque los socialistas vascos han llegado al poder después de décadas en las catacumbas.
¿El traspaso de poderes ha sido razonable?
Sí, ha sido un traspaso razonable. Nosotros no hemos venido a pasar facturas del pasado, ni a cobrarnos revanchas. Al revés, pondremos en valor todo lo que se ha hecho bien. Lo más negativo es que ha existido una aceleración en el gasto no corriente, de manera que siete de cada diez euros de los Presupuestos están ya gastados. Es algo inusual, que constriñe el margen de maniobra del nuevo Gobierno.
Para pactar con el PP, usted habrá tenido que hacer un enorme ejercicio de desmemoria porque es un partido que ha intentado sentarlo en el banquillo.
Yo me senté en el banquillo. No sé si es un ejercicio de desmemoria, pero sí que lo es de responsabilidad. Es verdad que a mucha gente le puede sorprender, sobre todo en el resto de España, que hayamos logrado este acuerdo con un partido que es nuestro adversario, pero deberían comprender que en Euskadi compartimos más cosas que en otras partes.
No sólo la amenaza del terrorismo y la obligación de tener que ir con escoltas, sino también que en los últimos diez años hemos padecido un Gobierno vasco que nos ha querido marginar a ambos y ha intentado construir un país en el que sólo servía la acumulación de las fuerzas nacionalistas para imponerlas al resto.
Entonces, ¿cree que no cuajará en la sociedad vasca la idea de que se ha formado un frente españolista?
La ciudadanía vasca está asumiendo a mucha más velocidad el cambio que algunos políticos nacionalistas que aún nos critican. Aunque la verdad es que ya hay brotes verdes entre algunos dirigentes del PNV, que están asumiendo que son oposición.
¿Se fía de Antonio Basagoiti?
Sí, claro. Me fío. Y de hecho hemos llegado a un acuerdo para dar estabilidad a este Gobierno. Un acuerdo que recoge principios básicos que pueden ser suscritos por todos los partidos que están en el Parlamento vasco y que para nada supone una política frentista. Es un acuerdo que habla de dar estabilidad al Gobierno basándose en principios como el respeto a la legalidad y el reconocimiento de la pluralidad y diversidad vasca. No hemos venido a excluir o marginar a nadie en su propio país. Al revés, hemos venido a sumar. Y ese acuerdo tiene voluntad de sumar.
¿Incluye el pacto con el PP la moción de censura en la Diputación de Álava?
No.
¿Qué condiciones se tienen que dar para firmar dicha moción?
Eso lo decidirán los partidos en Álava, pero lo que el PSE no puede permitir es que desde las diputaciones se juegue en contra del Gobierno.
¿Lo hacen ya?
Yo todavía no he dicho eso. En principio no, pero podría ocurrir. Hombre, tampoco vamos a permitir que, inteligentemente, se dividan el papel entre diputaciones buenas y diputaciones malas. Igual la de Álava viene a colaborar y las de Vizcaya y Guipúzcoa, no. Son del mismo partido y eso sería una estrategia evidente.
¿Entonces no habrá moción de censura de forma inmediata?
Yo no la veo ahora, pero la política da muchas vueltas... y muy rápidas.
Antes habló de "brotes verdes" en algunos dirigentes del PNV. ¿La marcha de Ibarretxe será positiva para mejorar las relaciones entre ambos partidos?
El PNV estará donde quiera estar y no donde a otros nos gustaría que estuviera. Yo espero que, con Ibarretxe o sin él, el PNV adopte una posición más centrada. No deseo un PNV en la radicalidad nacionalista más extrema que busca la confrontación, sino ese PNV pragmático que busca el entendimiento con los otros para hacer país.
Durante la investidura afirmó que tenía su mano tendida hacia el PNV. ¿Ha llamado a los nacionalistas para explicarles cómo se concreta esa actitud?
Todavía no he empezado una ronda con los partidos, porque la prioridad es el diálogo social. Por eso, estoy haciendo la primera ronda con empresarios y sindicatos. En cuanto acabe, hablaré con los partidos.
Iñigo Urkullu ha declarado que ya se están dando los pasos para otro proceso de paz. ¿En qué pueden consistir esos pasos?
Pregúntenselo a él. Desconozco absolutamente lo que está diciendo. Aquí lo que hay es un Gobierno vasco que quiere colaborar con el Gobierno de España para que todos los instrumentos se pongan al servicio de la lucha contra ETA. De hecho, la eficacia de estos instrumentos ha llevado a ETA a la situación de mayor debilidad de su historia. Mientras, si alguien en el abertzalismo radical quiere dar pasos adelante, depende de ellos. Si quieren hacer política, que la hagan con las herramientas de la política, pero que rompan definitivamente amarras con ETA. Porque a ETA sólo le cabe un destino: abandonar las armas.
Usted ha dicho que estaría dispuesto a arriesgar por la paz...
Me ratifico en lo que acabo de decir. Arriesgar significa que voy a poner toda la carne en el asador para acabar con ETA. Punto.
Pero, ¿qué condiciones se tendría que dar para...?
Se lo acabo de decir. Ninguna. Acabo de decir que ETA desaparece sí o sí, y que la izquierda radical hace lo que tiene que hacer sí o sí. Punto.
¿Se sentaría de nuevo con Otegi?
No.
¿Así de tajante?
No me voy a sentar con nadie que no haga política con las herramientas de la política. Eso tuvo su momento y fracasó porque ellos quisieron que fracasara.
¿Como interpreta el protagonismo que está recuperando Otegi?
Quizá está intentado que ese mundo haga el tránsito hacia la política. Ojalá fuera verdad que por primera vez Arnaldo Otegi adopta una decisión valiente y con coraje.
¿Iniciativa Internacionalista es una marca de Batasuna?
Eso parece que últimamente es una evidencia. Cuando sale Arnaldo Otegi inmediatamente a pedir el voto para ellos, cuando los carteles de Iniciativa Internacionalista seguramente los están pegando los mismos que pegaban los de Batasuna, pues parece una evidencia. Pero da igual lo que yo diga, porque quien tiene que decidir estas cosas son los tribunales. Y el Tribunal Constitucional parece que no tenía hechos y datos suficientes como para sostener esto que yo digo.
¿No está de acuerdo con la sentencia?
Yo la acato totalmente. Si los hechos, datos y realidades que puso encima de la mesa la Fiscalía o la Abogacía no eran suficientes, la sentencia está bien adoptada. Y además está adoptada por unanimidad. Lo que ocurre es que al día siguiente había otros hechos, al salir Arnaldo Otegi y compañía. Pero, bueno, estamos hablando de algo muy serio, como ilegalizar partidos y se debe hacer con todo el rigor.
¿Es un paso atrás en la lucha contra ETA?
Un paso adelante no es.
¿Desaparecerá ETA en esta legislatura?
Si hacemos las cosas bien, si nos ponemos todos a ello sin fisuras, posiblemente el fin de ETA está bastante cercano.
¿Mantiene su promesa electoral de aprobar un nuevo Estatuto?
No lo prometimos. Había una condición previa: dijimos que estábamos dispuestos a aprobar otro Estatuto siempre y cuando hubiera consenso entre todos los partidos, y parece que esa situación está bastante lejana todavía. Por eso nos hemos puesto manos a la obra para intentar culminar el Estatuto actual. Hemos tenido ya la primera reunión con el vicepresidente Chaves para abrir las negociaciones sobre todas las transferencias pendientes, empezando por las políticas activas de empleo, que son una herramienta muy importante para combatir la crisis.
¿Reclamará las 36 transferencias pendientes en las condiciones que fijó en Parlamento vasco en 1995?
Nosotros vamos a utilizar como base ese acuerdo del Parlamento vasco y así se lo dijimos al propio vicepresidente Chaves, que lo asumió. Yo no voy a hablar del número de transferencias pendientes, porque a veces los números se convierten en un fetiche. Lo que hay es una serie de servicios pendientes de transferir, de diferente nivel de complejidad. Sabemos que algunas son muy complejas, como Instituciones Penitencias o la gestión de la Seguridad Social, que van a necesitar más tiempo. Nosotros no renunciamos a ninguna de las competencias que están en el Estatuto, pero tampoco vamos a buscar el conflicto en la negociación.
¿Se retomará la fusión de las cajas vascas?
Se puede retomar cuando se den las condiciones para hacerlo. La fusión de las cajas es importante porque en el mundo financiero el tamaño importa. Y el tamaño permite avalar ciertas operaciones empresariales o afrontar ciertos riesgos que no puedes hacer con entidades más pequeñas, sobre todo en época de crisis.
¿Pero está la fusión en el horizonte cercano o no?
Eso lo tienen que decidir las propias cajas. No puede ser algo impuesto. Yo no voy a poner plazos.
¿La gestión económica ha sido lo mejor del Gobierno Ibarretxe?
Hubo cosas buenas en la gestión económica e industrial, que los socialistas hemos aprobado año tras año en los Presupuestos. Lo que se ha hecho mal ha sido pretender vendernos que Euskadi era una isla maravillosa que estaba al resguardo del azote de la crisis. Y ahora lo primero que ha tenido que hacer este Gobierno es poner encima de la mesa los datos reales: que estamos en recesión, que este trimestre estamos el PIB caerá un 2,5%, que el paro ha aumentado espectacularmente y más que la media española, al pasar del 3,3 al 7,7%, y que la recaudación está cayendo de media un 13%.
¿Y cómo se sale de una crisis así?
Si supiéramos cómo, lo habríamos aprobado en el anterior consejo de Gobierno. Es un problema global al que hay que darle respuestas globales. Otra cosa es cómo usamos nuestros instrumentos para paliar los efectos de la crisis. Diré lo que ya estamos haciendo. Poner en marcha el diálogo social y buscar recursos para cuatro ejes: infraestructura y obra pública, sostenimiento del tejido industrial, mejora de la calidad del empleo y servicios sociales.
¿Qué ofrecerá a ELA y LAB?
Lo mismo que a los demás. Una mesa para que traigan sus propuestas y para llegar a un gran pacto contra la crisis económica. Lo que no es muy de recibo es que cuando el diálogo no se ha iniciado, alguien diga ya que no quiere participar o, incluso, organice una huelga general.
Sin ELA y LAB, ¿sacará el pacto adelante?
La situación no admite vetos. Quien no quiera venir a esa mesa a traer sus propuestas y tomar medidas contra la crisis, tendrá que explicarlo, también a sus propios afiliados. Un sindicalismo que no lleva sus propuestas a la mesa para conseguir mejoras no sé para qué sirve.
¿Por qué no se ha logrado normalizar el euskera?
Bastante se ha conseguido. En la historia de los pueblos, esto no se logra de la noche a la mañana. Lo que no se puede hacer es imponer un idioma. Hay que hacer políticas con el euskara que sean atractivas. El Gobierno vasco no va a reducir ni un euro la ayuda que se destina a la promoción del euskera. Lo va a distribuir de otro modo y acorde a lo que el propio Consejo Asesor del Euskera dice en su último informe: que la imposición no es la forma de extender las lenguas porque eso genera rechazo. Queremos que el modelo educativo sea trilingüe y que se adapte a las zonas. Al contrario de lo que algunos dicen, donde más castellano se habla, se darán más clases de euskara, y donde más se habla en euskara, se darán más clases de castellano. Queremos que los padres puedan elegir y además introducir el inglés, que es una herramienta de futuro. Nos jugamos mucho.
El próximo domingo son las elecciones europeas. ¿Se podrán interpretar en Euskadi como una segunda vuelta del 1-M?
El objetivo es ganar en el conjunto de España porque es una única circunscripción. Y muchos se están equivocando al utilizar las elecciones europeas como unas elecciones internas. En todos sus mítines, el PNV pide un voto de castigo al Gobierno de Patxi López, pero los ciudadanos vascos no van a interpretar estas elecciones europeas como una segunda vuelta. Creo que Europa tiene la suficiente importancia como para que nos dediquemos a hablar de los proyectos que tenemos cada uno.