Los Socialistas Vascos, abordamos el próximo Congreso convertidos en un partido de Gobierno, y estamos donde estamos por méritos propios. Porque hemos sabido mantener en todo momento, y muchas veces en solitario, un proyecto, unas ideas y unos principios, un sentido de país y una asunción de los intereses generales de la sociedad vasca, que son los que finalmente nos han permitido ejercer el liderazgo político en Euskadi.
Hoy contamos en Euskadi con un Gobierno socialista de cambio, porque tenemos detrás a un gran partido, el Partido Socialista de Euskadi, que ha sabido crecerse en las dificultades, ha hecho frente a los desafíos de cada momento y no ha perdido nunca contacto con la realidad; así como a los agentes sociales que han posibilitado el tan necesitado cambio en Euskadi.
Un partido con convicciones profundas, que ha estado siempre al frente de la lucha contra el terrorismo, en la defensa de las libertades, del autogobierno y de la Euskadi social. Un partido acostumbrado a construir acuerdos, a tomar iniciativas y a buscar soluciones para avanzar conjuntamente como país y como sociedad.
Un partido cada vez más conectado con las aspiraciones reales de la ciudadanía vasca y, por eso mismo, cada vez más cercano para la gente.
Debemos definir, igualmente, el tipo de partido que queremos para el próximo futuro. Definir cómo vamos a prepararnos para responder a los desafíos de una situación que es, en gran medida, inédita para nosotros.
Porque, a partir de ahora, nos van a exigir más y debemos estar a la altura de las esperanzas de una mayoría social que confía en nosotros y a la que no podemos defraudar.
Tenemos que ser un partido que siga siendo útil para la sociedad. Que sepa detectar en cada momento los motivos de preocupación o de esperanza o de malestar de la ciudadanía.
Que sepa adelantarse a los problemas. Que tenga capacidad para promover, en las instituciones y en la sociedad, los debates que realmente interesen a la inmensa mayoría.
Este Gobierno, este país, la sociedad vasca necesitan a un Partido Socialista de Euskadi con pulso y con nervio político capaz de dar una respuesta eficaz aprovechando la sinergia de una sociedad plural como la vasca.
Un partido que mantenga lo que le ha hecho fuerte: su espíritu democrático, su sentido crítico y su debate intenso.
Juntos, manteniendo nuestros principios, nuestra ilusión, nuestro compromiso militante, seguiremos siendo y actuando como el gran partido que hemos sido siempre: en los momentos duros y en los dulces, estando en el Gobierno o en la oposición.
Seguiremos siendo el partido de la Paz, de la Libertad, de los derechos de ciudadanía. El partido del diálogo, del acuerdo, de las políticas sociales. El partido que pone al país por encima de sus intereses particulares.
Seguiremos siendo el espejo en el que se mire y se identifique una mayoría cada vez más amplia de nuestra sociedad.