EL PSE-EE tiene que involucrarse en la movilización ciudadana para la consecución de objetivos que trascienden la mera esfera individual y se sitúan en el plano de los intereses generales. Esa implicación social acrecentará la legitimidad de las políticas y servirá de apoyo y refuerzo a la acción de gobierno o de oposición, porque a la legitimidad que proviene del mandato representativo se une la que nace de la relación y contacto directo con la ciudadanía y la unión de ambas legitimidades hace que caminemos por el sendero correcto.
A Euskadi llegan, muchos inmigrantes con los que el PSE-EE (PSOE) tiene que conseguir contactar, representar y dar respuestas a sus preocupaciones. La Comisión Ejecutiva de Euskadi promoverá un Plan para mejorar el funcionamiento de nuestras Casas del Pueblo que, entre otras cosas, incluya el estar abiertas a los inmigrantes para que puedan reunirse, propiciando a la vez, si lo desean, su incorporación al Partido, o estableciendo convenios de colaboración con las asociaciones que creen o puedan crear.
El partido debe contar con presencia y militancia, en todos los movimientos sociales y ONG´S, con personas que sean su voz y que le transmitan la experiencia y las demandas de la realidad social en la que se mueven. Sólo así podrá elaborar un verdadero proyecto político, y si lo hace con cohesión y sin oportunismo será un proyecto global a la vez que articula las demandas sectoriales, fijando prioridades y enmarcando los objetivos particulares en los objetivos globales.
Se nos plantea así la tarea de establecer una relación nueva con los movimientos sociales; dar voz a las nuevas demandas. No podemos pensar en los movimientos y asociaciones como extensiones potenciales del partido, sino como ámbitos de participación política también para los socialistas. El Partido ha de generar y propagar una cultura que incentive y respalde la actividad y apoyo los movimientos sociales y ONG´s.
Es necesario colaborar y trabajar en plataformas para la solidaridad, la de defensa de los derechos humanos, las de movilización contra la exclusión social, colectivos LGTB, las de pacificación, las de cooperación para el desarrollo de las personas más desfavorecidas y los países menos avanzados, las de protección del medio ambiente y la naturaleza.
Tenemos que reforzar las relaciones con aquellas organizaciones sindicales afines a nuestro proyecto aunque siempre con un escrupuloso respeto a la autonomía de estas organizaciones, mostrando claras actitudes de receptividad y estímulo.
La participación en las organizaciones sociales, ONG´s, es, además, la vía casi natural para la entrada en el espacio público de la juventud. La presencia y el diálogo con estos movimientos y asociaciones son necesarios para que la juventud, a partir de su experiencia en estas organizaciones, se puedan incorporar como afiliados al Partido Socialista.