Los Socialistas Vascos, siempre hemos defendido un partido plenamente democrático en su funcionamiento interno, consideramos que éste debe regirse con criterios que hagan efectiva una auténtica democracia interna, que permitan la igualdad real de todos nuestros militantes, pues todos somos necesarios y corresponsables en el proyecto común socialista en el que creemos y por el que trabajamos día a día.
Propugnamos que nuestro Partido, nuestros órganos de dirección y todas nuestras agrupaciones municipales o de distrito sean un campo abierto al debate, a la participación, a la necesaria renovación de ideas y de personas, que seamos capaces de integrar a los sectores sociales progresistas, a colectivos de población inmigrante y, de forma especial, a los jóvenes en el proyecto de transformación social que representa el PSE-EE. Queremos que nuestro Partido reconozca y refleje en todos sus niveles organizativos el pluralismo existente, no sólo en nuestra militancia, sino también en nuestra base social y electoral.
El Partido Socialista tiene que ser el partido de las libertades y los derechos. Un partido que respete la pluralidad interna y establezca cauces para hacer suyas las aspiraciones de la ciudadanía progresista en Euskadi.
Los órganos ejecutivos del Partido se elegirán por el sistema de listas bloqueadas, cerradas y sistema mayoritario, en los que se garantizará el cumplimiento de paridad.
Los órganos deliberantes y de control serán elegidos en listas cerradas por el sistema de representación proporcional aplicando dicho sistema a las candidaturas que obtengan como mínimo un 20 % de votos.
Los órganos máximos entre Congresos podrán someter a consulta de la afiliación cuestiones que consideren de interés y con carácter vinculante.
Todas estas propuestas pretenden dos objetivos básicos: incrementar la democracia interna de nuestro Partido y permitir que el proyecto transformador socialista conecte mejor con la actual sociedad plural y diversa que coexiste en Euskadi donde debe llevarse a cabo.