Elaborar reflexiones políticas es una tarea clave del partido. Avanzar en valores, en la cultura de la libertad, en los derechos individuales y colectivos, es tarea prioritaria del partido.
El partido debe madurar y debe ofrecer a la sociedad debates amplios, abiertos, sobre asuntos de futuro que forman parte del presente.
El laicismo, la fiscalidad, la organización institucional, la financiación institucional, el derecho a la eutanasia y al aborto, el sostenimiento y nuevas ofertas de política social, la integración de la inmigración, la tolerancia cero en violencia de género, el desarrollo de la cultura de la igualdad, las garantías y los controles democráticos, la información pública, son parte de nuestros retos de futuro. Son también parte de las controversias y de las diferencias conceptuales, filosóficas, éticas, de la sociedad. Proponer debates, orientaciones y ganar espacios para esas políticas mediante una promoción de la democracia participativa, es también tarea de primer orden de un partido que debe allanar el camino para una posterior acción del gobierno.
Desde el socialismo vasco, apostaremos por aquellos organismos dependientes del Gobierno Vasco cuyos destinatarios sean quienes sienten la vulneración en su persona de los derechos humanos. Especialmente aquellos organismos creados a tal fin por este gobierno con lehendakari socialista, como por ejemplo la dirección general de lucha contra la violencia de género.
Instaremos al Gobierno Vasco con el fin de que todas las políticas desarrolladas con anterioridad sobre violencia de género, sean asignadas ó transferidas junto con las partidas económicas necesarias a la Dirección General de Violencia de Género, cómo organismo máximo del Gobierno Vasco en esta materia
De la misma manera, no podemos olvidarnos de la Cooperación para el Desarrollo, que como buenos transmisores de los valores socialistas, debemos impulsar, proponer, organizar y gestionar políticas en este sentido, poniendo en valor las aportaciones de las administraciones y la unión de fuerzas hacia objetivos comunes en esta materia.
Todo ello sin relegar las reflexiones y medidas a adoptar en los terrenos energético e industrial, para combatir los efectos de la actual crisis económica y sus dramáticas secuelas.