Autor: Josu Montalbán, Diputado del PSE-EE
Fuente: Deia
Cuando el pasado martes escuché las palabras del presidente Zapatero, -"El Alakrana navega libremente hacia aguas más seguras"-, alcé el tono del monitor, emocionado, para escuchar el resto de la noticia: los 36 tripulantes del atunero habían sido liberados tras 47 días de secuestro en manos de 63 piratas somalíes.
Recuerdo -y lo recordé en ese momento- cuando una amiga me contó hace algunos años que la vida en las islas Seychelles era algo diferente porque aquellas islas conformaban un auténtico paraíso. Ella había ido en viaje de placer, con un muchacho del que se había enamorado. Por eso, cuando supe que los secuestrados viajaban, ya liberados, hacia aquel paraíso, me sentí feliz. Después de haber presenciado a los familiares compungidos y temerosos por el futuro de sus allegados, suplicando que "alguien" hiciera "algo" para que fueran liberados, aquella noticia me pareció magnífica e imaginé los abrazos de recibimiento y las lágrimas emocionadas de quienes, poco a poco, iban perdiendo las esperanzas. ¿Hay acaso algo más importante en todo el conflicto que este final dichoso?
Probablemente, no; aunque todos sabemos ya que esta acto delictivo, bárbaro y cruel protagonizado por piratas somalíes ha motivado y alentado, durante los 47 días que ha durado, movilizaciones populares, debates políticos, reproches entre instituciones y todo tipo de reuniones de autoridades con los familiares afectados. No diré que no hubo en cada una de las iniciativas una intención sana a favor de la solución del secuestro, pero sobre todo han sido los móviles partidistas los que han inducido a las movilizaciones y, como siempre ocurre en estos casos, ha habido quienes han agitado las aguas innecesariamente para pescar votos fáciles.
Ha habido quienes, aprovechando el caos provocado por las desordenadas respuestas iniciales al secuestro, protagonizadas por las diferentes instituciones, no han dudado en hacer propuestas sin ton ni son, ignorando que los secuestradores eran piratas no sujetos a ninguna ética ni ley e ignorando que eran somalíes y, por ello, nada sujetos a tratados internacionales que pudieran haberles condicionado si Somalia y su Gobierno fueran normales.
Por todo ello, el conflicto se enrareció en exceso en manos de un PP que vio la oportunidad de hacer sangre en el Gobierno socialista a base de aguijonazos salvajes; y de un PNV demasiado encelado en la defensa de los afectados por provenir de un pueblo como Bermeo, donde el nacionalismo vasco siempre ha echado el resto. Justo es reconocer el diferente enfoque de ambos partidos pues, mientras el PP ha puesto todo su énfasis en la defensa del negocio pesquero que se desarrolla en aquellos lares, el PNV incluyó el factor humano de defensa privativa de la vida de los marineros privados de libertad. Y más allá de todo ello, todos los partidos políticos han debatido en torno a la seguridad de todos los atuneros que faenan en aquella zona para evitar futuros problemas del mismo tenor.
La pregunta básica es muy sencilla: ¿cabía actuar de otro modo a como se ha hecho? Es decir, ¿habría obrado de otro modo cualquiera que hubiera estado en el Gobierno? ¿Lo hubiera hecho mejor? Yo creo que no, porque una negociación con piratas somalíes no admite cánones, salvo que se esté dispuesto a arriesgar en exceso las vidas de los secuestrados. No obstante, no dudo en que las andadas de los negociadores gubernamentales presente flancos débiles para que ataquen a su través los grupos opositores. El Gobierno ha anunciado una comparecencia en la que se ordenarán las secuencias acontecidas, y también el debate político. Será el momento del esclarecimiento, y será el momento de sacar conclusiones y entronizar enseñanzas.
Pero será el momento, sobre todo, de mostrar a los ciudadanos lo que ha ocurrido realmente. Los familiares de los secuestrados fueron capaces de pedir, en rueda de prensa, la libertad de los dos piratas capturados durante el secuestro porque primaban las vidas. Zapatero afirmó también: "Mi primera obligación es salvar la vida de los compatriotas". Eso se ha conseguido, ahora se inicia otro debate. ¡Felicidad para los liberados y para sus familiares!

Socialistas Vascos / Euskal Socialistak