Autor: José Antonio Pastor, Portavoz del PSE-EE
Fuente: El Mundo
Y el Grupo Socialista está contribuyendo a mantenerlo con diversas iniciativas. La última, la proposición no de Ley que el pasado miércoles presentamos en el Parlamento Vasco y que recoge los criterios por los que debería regirse un sistema tributario progresivo y equitativo, que garantice los recursos necesarios para mantener los servicios públicos, las políticas sociales y el impulso a la actividad económica.
Instamos, en ella, a las Diputaciones Forales a que pongan en marcha un plan conjunto de lucha contra el fraude, una armonización fiscal y efectiva y una reforma de nuestro sistema tributario para hacerlo más justo, desde la aplicación del principio de progresividad en todas las figuras fiscales. De todo esto hablaremos en el Parlamento Vasco, pero también lo haremos en las Juntas Generales de los tres territorios, porque éste es un debate de país que debe ser abordado en todos los ámbitos institucionales de Euskadi.
Lo que en él se dirime es si estamos dispuestos a mantener el Estado de bienestar que hemos construido a lo largo de más de treinta años de autogobierno; o si, por el contrario, lo dejamos morir porque asumimos que no merece la pena conservarlo. Si hacemos caso a quienes, como Mariano Rajoy o José Luis Bilbao, nos dicen que “tendremos el Estado de bienestar que nos podamos pagar”; o bien seguimos optando por un modelo solidario de país que proporciona cohesión social y, al mismo tiempo, es útil para la reactivación de la economía y la recuperación del empleo. Ni que decir tiene que los socialistas somos partidarios de esta segunda opción. Y no creemos equivocarnos al pensar que una mayoría de la sociedad vasca comparte nuestras posiciones.
De ahí la necesidad de avanzar en una reforma fiscal coordinada entre las instituciones vascas como la que el Lehendakari ha venido impulsando y defendiendo a lo largo de toda la legislatura. Algo que parece especialmente pertinente cuando, desde el Gobierno de Rajoy nos anuncian nuevos ajustes presupuestarios para combatir el déficit. Ajustes que van a dejar pequeños los recortes ya introducidos y que van a suponer nuevas agresiones a los derechos sociales de la gente. Y cada día que pasa se vuelve más urgente la necesidad de optar entre una reducción salvaje y sin fin de gasto público, como única medida para enfrentarse a la crisis; o una moderación de los ajustes de gasto compensándolos por la vía de aumentar los ingresos, a través de una fiscalidad que, al menos aquí en Euskadi, es manifiestamente mejorable.
Pensemos que, sólo por la vía del fraude fiscal, se nos van todos los años alrededor de 2.500 millones de euros, un dinero equivalente al Presupuesto del Departamento de Educación y con el que, además de no tener déficit, podríamos hacer bastantes más cosas en defensa de los derechos sociales de la ciudadanía. Pensemos, igualmente, en la responsabilidad que recae en las Diputaciones gobernadas por el PNV y el PP en el aumento del déficit en Euskadi, al no haber adoptado las medidas fiscales necesarias para aumentar los ingresos, como el Lehendakari les propuso en su día. Y no para beneficio del Gobierno Vasco, sino de la propia ciudadanía de Euskadi.
Porque son necesarios más ingresos para obtener los recursos que necesita la Sanidad, la Educación, las ayudas sociales, los planes de empleo (como el pactado recientemente entre el Gobierno y los sindicatos y empresarios vascos) o las ayudas a la internacionalización de nuestras empresas (que hacen posible el crecimiento espectacular de las exportaciones vascas). Hablamos, pues, de algo que nos afecta a todos: a los trabajadores, a los desempleados, a los sectores más vulnerables del país. Y también a nuestros empresarios, porque ayudar a las empresas vascas a resistir y abrirse mercados, como está haciendo el Gobierno de Patxi López con sus medidas, cuesta dinero público. Y es lógico, por tanto, que también los empresarios contribuyan a este esfuerzo fiscal que el país en su conjunto necesita y que va también en su propio beneficio.
Con nuestras propuestas fiscales, no estamos defendiendo posiciones demagógicas. Defendemos que el Estado de bienestar que hemos construido en Euskadi a lo largo de más de treinta años de autogobierno siga teniendo viabilidad, frente a los intentos de quienes, desde la derecha, desean desmantelarlo con el pretexto de la crisis económica. Defendemos el mantenimiento de un modelo de país solidario que, no lo olvidemos, fuimos edificando en tiempos de crisis y pretendemos que sea también un instrumento útil para salir de ella. Un modelo que hasta la fecha ha contado con un gran consenso político y social y que es el que el Gobierno Vasco sigue liderando y desarrollando en el momento actual. Sería interesante saber si hay quienes proponen otros modelos alternativos. Por los hechos los iremos conociendo.

Socialistas Vascos / Euskal Socialistak