Autor: Oscar Rodríguez, Parlamentario Vasco y Secretario General del Grupo Parlamentario Socialistas Vascos – Euskal Sozialistak
Fuente: Diario Noticias de Alava
Manejando el libro de estilo del nacionalismo más radical, el PNV volvía a insistir la semana pasada en los "destrozos" que el "Gobierno okupa" está haciendo en la economía vasca. Acusación que destila alarmismo y, habrá que empezar a decirlo, un toque de racismo que espero abandonen más pronto que tarde.
Es igual que los datos contradigan sus acusaciones. Da lo mismo que la realidad desmienta sus obsesiones. Es indiferente que en la misma semana en que lanzaban tales acusaciones, Donostia fuera capital europea de la política de innovación y el lehendakari presidiera la firma de un importante acuerdo de los sectores vascos de energía y automoción para impulsar el coche eléctrico. No importa que en la misma semana la economía vasca hubiera experimentado en el cuarto trimestre de 2009 un crecimiento del 0,2%. ¡Qué más da!
Pienso que la mala - y demasiado larga - digestión de la pérdida del poder por parte de los jeltzales, les está llevando a lanzar tales mensajes alarmistas y descalificatorios desde la oposición. Una oposición, en mi opinión, de muy baja calidad, porque ha optado por la cantidad. Presenta iniciativas a peso. Pregunta y pregunta, pero dudo que sepa las respuestas que quiere obtener. Y a falta de argumentos creíbles para socavar las políticas económicas y sociales del Gobierno Vasco, desbarra.
Trataremos, por nuestra parte de poner argumentos, tranquilidad, racionalidad y propuestas, donde el PNV sólo está poniendo sentimentalismo, histeria, ruido y disparates. Y descalificaciones. A falta de argumentos, descalificaciones. Y esa es precisamente la prueba de que el Gobierno Vasco y los socialistas estamos acertando, los disparates que estamos teniendo que aguantar. Descalificaciones que recuerdan un poco a lo que hacen los malos futbolistas. Esos jugadores que cuando se ven superados por el rival se dedican a darle patadas.
Pero, más allá de la indigestión que arrastran tras el 1 de marzo, sería bueno saber las razones a las que obedece tal comportamiento indigno de un partido centenario, democrático y, según ellos mismos dicen, "defensor en exclusiva de los intereses de Euskadi".
Evidentemente, ni soy militante del PNV, ni soy adivino. Pero intuyo que el problema no es tanto que sean malos futbolistas, sino que pertenecen a un equipo sin capitán. Porque, ¿alguien en Euskadi sabe a día de hoy son quién y en qué claves lidera ese proyecto? ¿Lo dirige el líder formal o alguno de sus múltiples líderes espirituales? ¿Mandan quienes defienden que el PNV ha de ser el catalizador de todas las fuerzas abertzales o quienes repudian el frente nacionalista?
Este es, bajo mi punto de vista, el verdadero problema, que les lleva a la permanente huída hacia adelante, para no tener que tomar una decisión estratégica y poder así mantener prietas las filas. Esta sería la razón que les obligase a estar instalados en el exabrupto y a que no presenten iniciativas constructivas en las Instituciones, y ni siquiera en los mítines, dónde no tienen quien se las discuta. Esta sería sin duda la explicación a tanto equilibrio interno antes de responder afirmativa o negativamente a una oferta de acuerdo seria, formal y que conocían, como la que les ha lanzado esta semana el lehendakari.
Y no es este un problema de fácil solución. O al menos no se puede superar sin adoptar una solución traumática. Tan traumática como la que tendrá que tomar EB este fin de semana. O como la que tuvo que tomar EA en 2009, optando por "abandonar definitivamente la casa del padre". O como la que tuvo que tomar el PP del País Vasco en 2008 al objeto de "sacarlo del rincón de la política vasca". O como la que tuvo que tomar el PSE-EE en 2002, en un Congreso en el que, mientras enterrábamos a Priede y Madina seguía en el hospital, el partido se desangraba con tres candidatos y otras tantas líneas político-estratégicas.
Sé que no es fácil, pero es lo que tendrán que hacer, por mucho que intenten, también como los malos futbolistas, echar balones fuera para perder el tiempo. Es lo que todos los demás ya hemos hecho y el PNV tiene pendiente. La Historia manda.

Socialistas Vascos / Euskal Socialistak