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Intervención de la Secretaria General del PSE-EE, Idoia Mendia, en la rueda de prensa para hacer balance del primer año de Gobierno de esta legislatura.

Los Socialistas os hemos convocado para compartir hoy el primer año del nuevo tiempo que decidimos abrir para Euskadi. El nuevo tiempo en el que el pacto entre diferentes se convierta en el cimiento sobre el que construir la Euskadi del futuro. Un camino que no tiene vuelta atrás. Y que exige a todos esfuerzos compartidos y hace imprescindible la política con mayúsculas.

 

El Partido Socialista de Euskadi, y yo como candidata a Lehendakari, acudí a las últimas elecciones autonómicas con un compromiso claro con la ciudadanía: cada voto suyo se iba a poner al servicio de ofrecer respuestas y no de crear problemas.

 

Nos comprometimos a ofrecerles estabilidad y certidumbre. Nos comprometimos a tejer confianzas con otros, con los que piensan de otra forma, para construir un país juntos. Nos comprometimos a que como somos un país plural esa pluralidad se refleje en la acción de Gobierno.

 

Trabajamos durante semanas ese acuerdo los dos partidos que hoy formamos el Gobierno Vasco. Y conseguimos un acuerdo, un Programa de Gobierno para todos, seas nacionalista o no lo seas.

Un proyecto que mira a los mayores, a las oportunidades que necesitan los jóvenes, a la plena igualdad de las mujeres, al empleo de calidad, a la sanidad y educación públicas, a la modernización del tejido industrial.

 

Un proyecto ambicioso con una base sólida: la tranquilidad social y económica.

 

En estos doce meses han pasado muchas cosas. Hemos visto en nuestro entorno el camino contrario. Hemos visto cómo un Gobierno empujaba a sus ciudadanos al precipicio y otro Gobierno asistía impasible al espectáculo. Hemos asistido atónitos a un diálogo de sordos que hacía que una comunidad hermana perdiera empresas, viera crecer el paro, perdiera oportunidades de inversión, y se partieran por la mitad sus familias.

 

Mientras Cataluña se desvanecía como proyecto compartido, en Euskadi se desplegaban:

 

  • planes de empleo,
  • se incrementaba la apuesta por la innovación,
  • se luchaba contra la precariedad laboral,
  • se ampliaba el derecho a la vivienda,
  • se recuperaba el turismo como motor económico…..

Unas medidas propuestas por el Gobierno pero que en el Parlamento hemos conseguido acompañar con otros grupos, con todos los grupos. Ampliando acuerdos.

 

Sabemos que otros harán balances diferentes de este tiempo. Nosotros nos remitimos a los hechos. Los que se ven semana a semana, en cada Pleno y en cada Comisión. Ahí impulsamos la acción del Ejecutivo. A veces acordamos con unos, otras veces con otros. Muchas veces, muchas, con absolutamente todos.

A los Socialistas nos cuesta entender que el más de centenar de asuntos que, por ejemplo, hemos pactado con Podemos o Bildu, ahora no tengan su reflejo presupuestario porque estos grupos miran a Cataluña, a sus procesos internos o a las próximas elecciones.

 

Quedan dos días para presentar enmiendas a las Cuentas, y hoy les volvemos a pedir a todos que pongan sobre la mesa aquello que quieren mejorar. Y que no tengan complejos para acordar.

 

Katalunian, gizartea amildegira zeraman Gobernu bat ikusi dugu. Euskadin, bitartean, Sozialistei esker, Gobernu sendo bat eduki dugu. Prekaritateari aurre egin diona, etxe bat izateko eskubidea bermatu duena, turismoa sustatu duena.

 

Guzti hori iaz sinatu genuen akordioari esker izan da. Eta astero Parlamentuan lortzen ditugun akordioei esker ere. Akordioak denekin. Bildurekin, Podemosekin, Alderdi Popularrarekin. Orain eskatzen duguna da akordio horiek guztiak Aurrekontuetara eramatera. Beldurra galdu behar dugu, desberdinen arteko akordioak sinatzera.

 

Los Socialistas desde luego no nos vamos a despistar. Siempre hemos sabido que la confianza que nos daban los ciudadanos en las urnas era para influir en las políticas, no para quedarnos en un rincón.

 

Para el año que viene se nos abre una oportunidad que nos va a permitir no sólo tener presupuestos en 2018, sino contar con más recursos públicos en el futuro. Más recursos para nuestros servicios públicos, para extender derechos sociales, para impulsar la economía. Y hacerlo con mayor progresividad fiscal, con una aportación de cada cual, sean familias o empresas, grandes y pequeñas, en función de su capacidad real.

 

Pues bien, si disponemos de más recursos, si disponemos de más capacidad de atender suficientemente las necesidades de la ciudadanía, los Socialistas no vamos a ser quienes dejemos de apoyar ayudas para quienes no pueden pagar la luz o el gas, que más de mil familias más accedan a una vivienda, que decenas de miles con rentas bajas puedan acogerse también a las compensaciones por el repago farmacéutico. Tampoco quienes cerremos la puerta a la convocatoria de 13.500 empleos públicos, ni a los planes para reducir la lista de espera en los centros sanitarios.

 

Los Socialistas, que hemos conseguido que estos asuntos formen parte de la agenda del Gobierno, no entendemos que haya quien vaya a votar contra eso por intereses particulares olvidándose del bien común.

 

Sozialistok ez ditugu herritarrak bide bazterrean utziko. Fakturak ordaintzeko arazoak dituenari lagunduko diogu. Etxe bat behar duenari. Sendagaiak lortu ezin duenari. Enplegu bilatzen ari denari. Eta anbulatorioan itxaroten dagoenari.

 

Hori guztia Gobernuaren politiketan islada du. Hori guztia Aurrekontuekin konpontzen da. Horregatik ez dugu ulertzen zergatik Bildu edota Podemosek kontra bozkatu ahal duten.

 

Los Socialistas tenemos una larga hoja de servicios que presentar a la ciudadanía en la construcción de la Euskadi social. Y estamos en las instituciones para hacernos corresponsables del presente y del futuro de Euskadi.

 

No vamos a consentir que nadie ponga en riesgo ese presente y ese futuro. La cohesión social y el sosiego político son bienes que nos ha costado mucho conquistar. Mucho diálogo y mucho trabajo. Y seguiremos trabajando para que esa estabilidad y sensatez sea la que prime en la política vasca.

 

Este año 2018, sin elecciones por delante es una oportunidad única para asentar las grandes reformas que este Gobierno ya ha puesto en marcha, y queremos hacerlo contando con todos.

 

Sólo en este año nuestros consejeros han ido acometiendo retos importantes.

 

Desde el Departamento que dirige Iñaki Arriola se ha desarrollado la Ley de Vivienda. Hemos llegado a casi un millar de familias que no tenían hogar, y en breve se aprobará el decreto del derecho subjetivo sin recortes, como nos comprometimos. Se han reimpulsado la construcción de 611 nuevas viviendas sociales y se están volcando todos los recursos en el alquiler.

 

También se ha respondido a la demanda de los habitantes de Urdaibai, y está en marcha un Plan Rector que proteja realmente esa riqueza natural. Como hemos respondido a la demanda de los alaveses con una planificación definitiva de sus infraestructuras hidráulicas. En uno y otro sitio, sin importarnos el color político de sus ayuntamientos, sino el interés de sus habitantes.

 

Y han comenzado ya los trámites para que Euskadi tenga una Ley de Cambio Climático que nos convierta en una referencia en nuestro entorno.

 

Como nos hemos propuesto ser referencia en la lucha contra la precariedad laboral con María Jesús San José. Nada más hacernos cargo del Departamento de Trabajo y Justicia volcamos la totalidad de nuestros recursos en detectar y combatir el fraude laboral en las contrataciones, uno de los asuntos que nuestro autogobierno venía arrastrando sin saber encauzar y que debíamos atajar si no queríamos que el salto adelante en tecnología fuera un salto de un siglo hacia atrás en derechos laborales.

 

Así como reforzar la lucha contra la siniestralidad laboral que sigue siendo una lacra difícil de explicar en pleno siglo XXI.

 

Y referencia también en un turismo sostenible, equilibrado y de calidad que sea un motor económico. Es la línea marcada por Alfredo Retortillo que, al hacerse cargo de esta cartera, está convirtiendo en realidad aquello que se dejó sin cerrar en la Ley de Turismo.

 

En este año se ha hecho frente a la competencia desleal de muchos apartamentos turísticos y se han atajado los fraudes fiscales que se derivaban de un mercado desregularizado.

 

Pero no nos quedamos en nuestras áreas de gestión. El acuerdo de hace un año supuso incluir como compromisos de todo el Gobierno asuntos que reclamábamos desde la oposición, que llevamos en nuestro programa electoral y que estamos empezando a hacer realidad.

 

Estamos a punto de cerrar propuestas para recuperar la Margen Izquierda, la Zona Minera y Oarsoaldea. Estamos diseñando iniciativas para otras comarcas desfavorecidas. Estamos ya con el debate abierto sobre la Ley de Formación Profesional.

 

Hemos recuperado la Mesa de Diálogo Social y estamos escuchando a quienes nos quieren aportar sus ideas para que la RGI llegue a quien lo necesite pero sobre todo para que haya menos gente que lo necesite porque conseguimos ofrecerles oportunidades de inclusión.

 

Tenemos también en la agenda inmediata leyes que completen la agenda de regeneración de la política. En el Parlamento, allí donde construimos los acuerdos, tenemos una agenda marcada por estas reformas, por las leyes en trámite, por la cerca de una veintena que llegarán a lo largo del año.

 

Tenemos que encontrar los puntos de acuerdo entre nacionalistas y no nacionalistas para actualizar nuestro autogobierno. Tenemos que seguir abriendo espacios de diálogo institucional con el Gobierno de España, para que a los acuerdos del Concierto, del Cupo, del TAV y de la Ertzaintza se le sumen los de las transferencias pendientes, en especial los de prisiones y la gestión económica de la Seguridad Social.

 

Todo eso es lo que va a permitir la aprobación de los presupuestos en la que nos hemos empeñado. Afrontar reformas, impulsar políticas que modernicen nuestro país y hacerlo desde la estabilidad y la certeza de que el Gobierno está centrado en poner solución a los problemas que aquejan a nuestra ciudadanía.

 

Aurrekontuak behar ditugu. Herritarren beharrei erantzuteko eta egonkortasuna bermatzeko. Eta ez dugu aukera hau galduko. Ez da Gobernuaren behar bat. Gizarte osoaren behar bat da. Jendearen arazoak konpontzeko eta erreformak aurrera ateratzeko.

 

Y seguiremos necesitando el concurso de todos. Porque sólo ha pasado un año del nuevo tiempo. Quedan tres para consolidarlo. En los primeros meses hemos visto recalcular la posición de otros por cuestiones ajenas a la agenda ciudadana. Hemos constatado que sin el compromiso que adquirimos, sin esta implicación, hoy la agenda de Euskadi sería la de Cataluña.

 

Que un gobierno en minoría sin nuestro concurso sería más frágil y más susceptible a los cantos de sirena del independentismo.

 

Pero es la presencia socialista en el Gobierno la que garantiza que la agenda que nos ocupe sea la de la ciudadanía vasca. Estamos dando confianza desde nuestras instituciones. Y esto lo saben todos los grupos.

 

Nuestra disposición abierta al consenso sin exclusiones es sincera. Apelo a todos los grupos. Es responsabilidad de todos participar en la modernización del país. La pluralidad que marca el acuerdo de gobernabilidad no es más que un espejo de la pluralidad de Euskadi. Y estamos convencidos de que ganamos todos si sumamos todos.