La Comisión Ejecutiva Provincial debe tener una función política y pública, pero también debe ser un órgano ejecutivo y por lo tanto, gestor, que gobierne, decida las políticas diarias, colegiada y solidariamente entre sus miembros. Por ello, deberá estar compuesta, además de por un componente netamente político, representativo y de coordinación por Secretarías de Área además de las vocalías que se decidan en cada Congreso Provincial.
A cada una de esas Secretarías de Área se le asignarán una serie de funciones y responsabilidades de las que deberá responder ante la propia Ejecutiva Provincial y el Comité Provincial. Para atender estas funcionescada Secretaría deberá dotarse de una serie de Grupos de Apoyo, en base fundamentalmente, a la estructura sectorial del Partido, permitiendo, no sólo realizar un mejor trabajo, sino implicar a un mayor número de personas en la actividad del Partido.
La Comisiones Ejecutivas Provinciales en coordinación con la Comisión Ejecutiva de Euskadi desarrollarán un plan de extensión, modernización y dinamización de las Agrupaciones Locales, así como de un plan de homologación de toda la decoración y denominaciones de las Casas del Pueblo.
Así mismo, las Comisiones Ejecutivas Provinciales prestarán en todas las Comarcas el apoyo político y técnico que consideren oportuno al servicio de las Agrupaciones y Afiliados/Afiliadas de esa zona.
El Comité Provincial, como órgano máximo de dirección del Partido entre congresos provinciales, debe potenciar sus funciones de órgano político y de control y debe hacerlo con una estructura dinámica que le permita ser ágil y operativo.
Los miembros del Comité Provincial informarán de los asuntos y resoluciones que en el mismo se traten, a las Agrupaciones Locales y a las Organizaciones Sectoriales.
El Comité Provincial podrá crear, si lo estima conveniente, comisiones dentro del mismo para desarrollar su función.