El Partido Socialista tiene que ser el partido de las libertades y los derechos. Un partido que respete la pluralidad interna y establezca cauces para hacer suyas las aspiraciones de la ciudadanía progresista en Euskadi.
La pluralidad dentro del proyecto socialista es elemento que favorece el debate y la confrontación de ideas. Gracias a ello y por medio del diálogo, y siendo tolerante con el pensamiento de otro, se llega al diseño de la estrategia política socialista.
Aceptamos como positivo un funcionamiento pluralista en el seno del partido pero a la vez, es necesario el cumplimiento, por todos, de las decisiones adoptadas por los órganos competentes.
Los órganos ejecutivos del Partido se seguirán eligiendo por el sistema de listas bloqueadas, cerradas y sistema mayoritario, en los que se garantizará el cumplimiento de paridad.
Los órganos deliberantes y de control serán elegidos en listas cerradas por el sistema de representación proporcional aplicando dicho sistema a las candidaturas que obtengan como mínimo un 20 % de votos.
Los órganos máximos entre congresos podrán someter a consulta de la afiliación cuestiones que consideren de interés y con carácter vinculante”.